
I
Odio las flores de plástico
como Marechal
porque en ellas
no se posan los insectos
Pero
hoy quisiera
ser de plástico
para que no puedas
posarte en mi…
No tengo leyes solamente el placer guía mis pasos. Algún día moriré abandonada, sepultada, en el cruce siniestro de los tres caminos. Allí donde moran las almas en pena de los suicidas y de los asesinados...C.B.
4 comentarios:
Yo las odiaría,
si existiesen...
Un abrazo y gracias por tu visita,
Gabriel
Otro abrazo para vos Gabriel
desde la Dalia
Tanto este poema como el primero son dos tarros pequeñitos donde se guarda una esencia maravillosa.
Lindo blog y muy cuidado.
Gracias por tu visita.
Un placer,
Anabel, la Cuentista
Anabel, muchas gracias. el placer es mio.
Besos y dalias
Publicar un comentario