
IV
De las palabras
que suelta mi pena
voy escribiendo este epitafio:
“Aquí yace un hombre
sin huevos”

No tengo leyes solamente el placer guía mis pasos. Algún día moriré abandonada, sepultada, en el cruce siniestro de los tres caminos. Allí donde moran las almas en pena de los suicidas y de los asesinados...C.B.